El fenómeno El Niño podría golpear la producción de palma en Asia, pero abrir una ventana estratégica para los palmicultores peruanos.
- August 12, 2026-

Los productores de aceite de palma en Indonesia hoy enfrentan dificultades por el impacto del fenómeno El Niño, que ha desatado prolongadas sequías, temperaturas más altas y un mayor riesgo de incendios en las turberas. Lo que hoy es una amenaza para el gigante de la palma a nivel mundial, es para la región una gran oportunidad.
El Niño está reduciendo las precipitaciones en Riau, la principal región productora de aceite de palma de Indonesia. Los agricultores observan una disminución de la humedad del suelo, lo que afecta el crecimiento y la productividad de las palmas aceiteras.
Para mitigar los efectos de la sequía, algunos productores realizan preparativos previos, como la aplicación de enmiendas agrícolas para controlar la acidez del suelo.
Aquí viene la dificultad, pues se estima que la producción de aceite de palma de Indonesia podría disminuir hasta 2 millones de toneladas este año debido a la combinación de El Niño y el aumento de los costos de los fertilizantes.
Dado que Indonesia genera aproximadamente el 57 % del aceite de palma mundial, una reducción de su producción puede afectar la oferta global y provocar aumentos de precios en productos como aceite de cocina, jabones y alimentos procesados.
La amenaza de los incendios forestales
Organizaciones ambientales sostienen que los incendios forestales no son causados únicamente por El Niño, sino también por una gestión ambiental deficiente, y recomiendan una mayor participación de las comunidades locales en la restauración y protección de los ecosistemas.
El 2025 en el Perú se registró un total de 124 743 hectáreas sembradas de palma aceitera, cifras que no representan ni el 1% del total de áreas a nivel mundial, de los cuales se cosecharon 1493 mil toneladas de RFF.
La oportunidad para los palmicultores peruanos
Con la llegada del fenómeno del niño al Perú, de los cuales su impacto se verá el año 2027 parecido a Indonesia, tendremos una baja producción, aumento de plagas y enfermedades, acompañado de la falta de una política pública, el cual se hace necesario que los pequeños y medianos productores adopten buenas practicas agrícolas como una buena fertilización, aplicación de enmiendas, abonamiento con el compost y guano de islas, de acuerdo a los análisis de suelo y foliar, instalar coberturas y plantas nectaríferas, polinizaciones e instalación de sistemas de riego con créditos rotatorios.
Si bien es cierto que los mercados internacionales tendrán deficiencias de aceite de palma debido a la baja en el continente asiático, puede convertirse en una oportunidad para Latinoamérica siempre y cuando vendamos aceite certificado o manejemos buenos volúmenes de producción, caso contrario los compradores mirarán otros aceites vegetales como alternativa para su consumo y desaprovecharemos una linda oportunidad.
El Perú a través del MIDAGRI debe elaborar un plan nacional de palma sostenible donde las regiones amazónicas se hagan autosostenibles con todo el potencial de áreas aptas que hoy en día existe. Los programas tienen que fortalecerse y ayudar a ampliar áreas como mejorar la producción con financiamientos accesibles para la ampliación y/o renovación de plantaciones.